Las dos caras de Barcelona, el mercado de los Encarntes con la torre Agbar al fondo.
Uvieu la nuit no resultó tan tranquilo, un móvil lo atestigua con sus llamadas perdidas, Keane pinchó canciones favoritas en la Bola y la cebada se descorchaba con fluidez.
Ahora un vermú y hacemos el petate, fue bonito mientras duró.