Un día importante éste nueve de septiembre, los chicos cambian de cole, hoy ha sido su último día en la "guardería" y mañana empiezan en el colegio, si bien para ser justo y tras dos años he de decir que en el Colegio Infantil Baby Lingua han hecho más que guardarles.
Mañana comienzan su etapa en el Antonio García Quintana, antaño "La Normal", donde estudiarán, o no, hasta los doce años en que concluye la educación primaria, el equivalente a la vieja EGB. Desde las 8.30 hasta que nos vayamos a comer a las 14, durante los próximos nueve años excepción hecha de las vacaciones, puentes y festividades docentes, desde esta perspectiva temporal la elección de colegio parece trascendental, pero imagino que no es para tanto.
Creo que hace unos meses os hablé de lo difícil que resulta escoger colegio con los pocos datos de que se dispone, hoy me apetece hablar sobre otra de las decisiones que hay que tomar, menos trascendente en tanto en cuanto es de fácil rectificación, clase de religión, ¿sí o no?.

La decisión ha sido sí. A favor de la estadística, la mayoría va a clase de religión y no apetece que tu hijo sea de los tres que salen a nosesabequé, no obstante la decisión ha sido meditada y debatida. El colegio debe ayudar a nuestros hijos a comprender el mundo, y tal y como yo lo veo ha de hacerse de lo cercano a lo lejano, me parece lógico conocer el entorno más cercano obteniendo de ahí la base que nos permitirá estudiar otras realidades. Desde esa perspectiva creo que conocer la religión católica es básico para entender este país, incluso este continente nuestro y sus relaciones con el resto del mundo. La importancia de la religión a lo largo de la historia de España, no es el momento de juzgar en qué sentido, es tan grande que no creo que quepa en la asignatura de historia y se hace necesario dedicarle un área propia.
No me gusta que la asignatura tenga dependencia de la Iglesia, que creo que escoge y despide a los profesores, y tengo dudas de que la forma en que se imparte sea tan aséptica como me gustaría, si bien tengo la misma duda con otras las asignaturas y el recuerdo de mi clases de religión en un cplegio de religiosos es que, pese a comenzar con un padrenuestro, se alejaban de una catequesis y no eran más proselitistas que en otras asignaturas.
Quienes se oponen a esta opción desprecian que la abrumadora mayoría de los padres la escogen, hecho que en cualquier otro debate les serviría como apoyo, sin embargo no niego lo razonable de su postura, pese a no compartirla.
No puedo decir lo mismo del estado actual de estupidez que en aras de "quedar bien" permite clases de religión de diferentes confesiones cuando hay demanda, esa típica estupidez que está presente en los últimos gobiernos sí atenta contra el carácter aconfesional de nuestro estado, la religión católica forma parte de España desde su formación, nuestras costumbres, nuestro carácter, nuestro modo de relacionarse está profundamente influido por el catolicismo, incluso en quienes lo rechazan, sin embargo el islam, el judaísmo o cualquier otra religión son ajenas y tiene tanto sentido impartirlas en la escuela como crear la asignatura de geografía de Ecuador porque estudien un veinte porciento de hijos de ecuatorianos, ninguno.
El tiempo dirá si nos mantenemos en esta postura o cambiamos por la alternativa, pero de una manera o de otra no creo que un niño español puede considerarse alfabetizado si no sabe qué es el Arca de Noé o no sabe quien negó tres veces.